Camino: vida y muerte (Primer lugar categoría 16-20 años concurso de librería Castle books, gané con 16 en el 2003)
En las barras que rodean mi mundo y fantasía,
me pasan por los recuerdos,
las dulces memorias de ti,
la dulce encarnación.
La locura de estar en bordes,
en marcos creados para encerrarnos,
y no dejarnos salir a lo que
tenemos y debemos conseguir.
El camino por el cual se debe llegar,
que nunca sabemos cómo ni cuándo,
pero tenemos la sospecha y nos aventuramos,
y casi siempre para hacerlo necesitamos de alguien,
que nos de la aclamada droga de la inspiración.
Tenemos barreras, obstáculos,
como todo el mundo las crea para nosotros,
como en mi mundo donde las creo yo.
Dulce y bella pesadilla,
risa, llanto y mucho espacio,
lleno de soledad y multitud,
donde pelean por ver qué necesita más.
Siempre preparado para recibir golpes,
cuando menos los espera,
cuando más los necesita,
cuando se vuelve una obsesión,
para ser mejor y poder caminar,
correr y al final volar.
Llegar a ser lo que podemos ver en el túnel,
de la locura, la esperanza y el amor,
las piedras en el camino,
que nosotros convertimos en peñón.
Caminar, desear, soñar y ser deseado,
quedar en el tiempo y espacio olvidado,
dejar toda la inercia a un lado,
y fluir, dejarse ir y seguir.
Llegar a ser lo que se espera,
para que siempre en el abismo,
se cree un deseo de haber hecho más,
y así ver que bastante se hizo,
para tan trágico final.
La aguja en el pajar,
del espacio donde no queda más,
que fluir, seguir y dejarse ir,
dejarse ir.
