La ponencia ...
MUY BUENOS DÍAS TENGAN TODOS Y TODAS LOS PRESENTES EN ESTA VISTA PÚBLICA. SE DIRIGE A USTEDES ADA M. ÁLVAREZ, ESTUDIANTE DE LA UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO, HIJA DE ADA CONDE; EN TORNO A LA REFORMA DEL CÓDIGO CIVIL DE PUERTO RICO Y LAS INSTITUCIONES FAMILIARES
Primeramente agradezco el privilegio que se me ha concedido a deponer en esta vista pública y cuerpo legislativo en mi país. En el transcurso de esta ponencia tendrán una idea de quién se dirige a ustedes en el día de hoy. Me llamo Ada M. Álvarez Conde y soy estudiante de periodismo de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras; además soy la hija de la Licenciada Ada Conde, Presidenta de la Fundación de Derechos Humanos y luchadora en pro de los derechos humanos de todos y particularmente de la comunidad homosexual.
He decidido dirigirme a ustedes en mi plano personal con mi testimonio y opiniones sobre la revisión del Código Civil de Puerto Rico y su Libro Segundo de las Instituciones Familiares, dado la importancia que esto tiene para Puerto Rico. Prometo, como futura periodista dejarle saber mis fuentes y sustentarme en mi opinión. Dicho esto, les pido en su carácter personal que no se dejen engañar porque tengo 20 años y consideren seriamente mis expresiones como portavoz.
En este borrador pasa a ser 18 años la mayoría de edad, lo cual apoyo. A los 18 años los jóvenes de Puerto Rico pueden votar, ejercer una decisión en torno al estado del país, la razón por la cual están ustedes aquí sentados. Con 18 años es posible enlistarse para una guerra, poniendo en riesgo su vida con plena conciencia de lo que esto conlleva al momento de unirse a la uniformada. En Puerto Rico, particularmente, es también la edad en la que un joven puede legalmente comprar cigarrillos y bebidas, con los efectos que tiene esto a corto y largo plazo y es por eso que avalo esta enmienda.
Cabe señalar que me presento a ustedes por una preocupación civil que me compete como ciudadana. Luego de la presentación del borrador de lo que sería, de ser aprobado, el nuevo Libro de las Instituciones Familiares del Código Civil el 12 de enero de este año, la opinión pública y política no ha dejado de comentar los nuevos cambios de éste. Desde el primer día en que se mencionaron las enmiendas, se ha enfocado la discusión en el Título XI que abarca las definiciones y artículos de las Uniones de Hecho. Desgraciadamente se ha convertido en una lucha de definiciones sobre la moral y lo tradicional, sin tomar en cuenta que hay una separación de Iglesia y Estado en la Constitución y que esto no es lo único que se encuentra en el borrador.
Mi madre es lesbiana. Eso no es una sorpresa ya que además es una figura pública, por su constante lucha civil por los derechos de una comunidad que al parecer algunos políticos presentes y personas en general obvian: la comunidad homosexual. Y quieran verlo o no, líderes religiosos y políticos, con este debate están privándole los derechos a todos los ciudadanos por igual. Me preocupa grandemente el rol que están tomando al definir una familia sin ver que como yo hay muchos que viven en casas de progenitores homosexuales. No creo que sea justo el que ustedes con su poder legislativo, me priven a mí ese derecho.
En los comentarios del Tomo Primero se establece en la página 21 que la familia genera un patrimonio y con éste unas relaciones económicas. Ésta genera una actividad económica con la que se busca satisfacer las necesidades del grupo, actividad que a su vez genera obligaciones con terceras personas. Las uniones de hecho presentan una oportunidad para aquellos que no se han casado y conviven, heterosexuales u homosexuales como mi madre y su compañera. En vez de estar imponiendo su muy prejuiciado opinión personal de no reconocimiento de lo que es una realidad social puertorriqueña, los invito a reflexionar y cumplir con su mandato constitucional para que se aprueben.
El Artículo 1 de la Carta de Derechos de la Constitución de Puerto Rico establece que la dignidad del ser humano es inviolable. “Todos los hombres son iguales ante la ley. No podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. Tanto las leyes como el sistema de instrucción pública encarnarán estos principios de esencial igualdad humana.” En la Sección 7 además se reconoce como derecho fundamental del ser humano el derecho a la vida, a la libertad y al disfrute de la propiedad. Claramente dice que ninguna persona será privada de su libertad o propiedad sin debido proceso de ley, ni se negará a persona alguna en Puerto Rico la igual protección de las leyes. Están incumpliendo la Constitución mientras no reconozcan a las personas homosexuales en Puerto Rico y sus derechos y hasta atentan con aquellos que difieren de creencias religiosas, como los ateos que también son parte de esta sociedad.
Muchos se han basado en la religión y la fe para contestar esta pregunta. La fe es la certeza en algo que no se ve. Las leyes de Puerto Rico no pueden pasar a ser un asunto ciego, la verdad es que hay parejas homosexuales y es su deber atender al pueblo completo por el cual trabajan. Prometí basar mis argumentos y como catequista y estudiosa también de la religión me parece justo que le recalque unos puntos importantes, ya que esto evidentemente tiene mucho peso en la opinión publica y en sus decisiones. Primeramente como catequista puedo afirmar que el primer y segundo mandamiento establece que uno debe amar a Dios sobre todas las cosas y que no se debe tomar el nombre de Dios en vano. Claramente establece que uno debe de amar a Dios no la religión y creo que lo peor que hacen muchos líderes religiosos es tomar el nombre de Dios para predicar y establecer las religiones. Si nos vamos a los mandamientos del Nuevo Testamento se establece claramente que uno debe amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como uno mismo. En el discrimen contra los homosexuales están violentando esta ley, porque fomentan la intolerancia a lo que son, el prójimo. El hijo, vecino, padre o madre, tío, abuelo, abuela, tía, prima, compañero de trabajo, etcétera.
Si queremos basarnos en citas bíblicas para condenar a estas personas consideremos la siguiente: “si alguien golpea con un palo a su esclavo o esclava y como resultado del golpe el o ella muere, su crimen será castigado. Pero si después de uno o dos días el esclavo se recupera no será castigado porque el esclavo era de su propiedad” (Éxodo 21: 20-21) . Consideren además: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (Timoteo 2:11-12). O sea, que si vamos a tomar en contexto la Biblia y compararla con nuestra sociedad actual, esta también ha tenido enmiendas con lo que rige la sociedad. Sino la esclavitud y el machismo serian avalados y no hubiese una ley que lo prohibiera o condenara en este país. Y para cerrar con la discusión religiosa que tanto les compete y les preocupa, si hay algo establecido en común con la religión judío-cristiana que toman en consideración para este asunto de Estado, a veces sin tomar en cuenta que hay otras religiones, todas coinciden en el poder del ser humano en general para determinar su vida con el libre albedrío. Si no permiten ni reconocen el derecho de estas personas, están tomando ustedes las decisiones por ellos, restringiéndoles entonces su libertad. Ustedes, deben tomar en consideración que la libertad es algo sumamente importante y que al crear leyes al respecto que restringen, afectan las libertades de muchos ciudadanos de Puerto Rico.
Si quieren basarse en aspectos legales extranjeros, consideren que en la declaración de derechos civiles de la American Civil Liberties Union se establece en el Artículo 1 que el Congreso no deberá hacer ley alguna respecto al establecimiento de la religión, ni prohibirá su libre ejercicio; ni acortará la libertad de expresión, ni de la prensa; como tampoco el derecho del pueblo del pueblo de reunirse pacíficamente y peticionar al gobierno el resarcimiento de agravios. El hecho que la Constitución contemple ciertos derechos no deberá ser interpretado como negación o detrimento de otros derechos que el pueblo retiene. Es por eso que les pido que me escuchen. En el momento en que critican, ustedes o los religiosos, a la comunidad homosexual están criticando y afectando además a sus familias. No son dos o tres, según el Censo del 2000 se identificaron 6,658 familias como parejas que vivían con otra del mismo sexo, lo cual se traduce en un mínimo de no menos de 14,000 personas. Esto sin contar las múltiples personas que no se identificaron como homosexuales por miedo al discrimen y el rechazo.
Las uniones de hecho reconocen el derecho de dos personas que conviven, sean heterosexuales u homosexuales que no pueden contraer matrimonio o no quieren. Es por eso que este Título del nuevo Libro de Instituciones Familiares es muy importante para muchas personas en general en Puerto Rico que conviven actualmente. Abogo porque se incluyan a las personas homosexuales y se reconozcan las uniones de hecho pero considero además, que esto es limitante dado la complejidad de valores y experiencia que he tenido en mi hogar, un hogar estable, sano y compuesto por dos mujeres.
Muchas veces el argumento de la familia tradicional se nutre hablando de los hijos. Según algunas religiones el matrimonio existe para la reproducción, condenando incluso cualquier relación sexual dentro del mismo que no sea para estos fines, siendo esta la razón principal por la cual critican a los homosexuales. ¿Han tomado en cuenta las muchas personas que hay como yo en Puerto Rico? Son muchos los hijos que tienen padres o madres lesbianas y homosexuales. Muchas veces encaran la prohibición de llamar esto una familia por el temor que esto pueda causarles sicológicamente a los niños. Por eso fundamentalmente no permiten la adopción de parejas del mismo sexo y me pregunto, si realmente les importa la psicología de los niños porque no le han preguntado a los cientos de ya nacidos bajo esta circunstancia. A mi personalmente no me han preguntado mi aspecto psicológico, mas con estas prohibiciones jurídicas ustedes, Legisladores de Puerto Rico, abren una puerta hacia el odio y el discrimen. Si ustedes que crean las leyes permiten el discrimen jurídico haciendo distinciones de lo tradicional y no tradicional, ¿cómo quieren que haya una sociedad que no discrimine?. Cuando los niños enfrentan algún tipo de crítica, especialmente religiosa, la están enfrentando por ustedes que crean los estigmas.
Vengo como representante de lo que puede ser producto de una familia de dos mujeres. Para esto, les digo que he realizado durante el pasado año y lleguen a sus propias conclusiones. Abogo y lucho por la erradicación de la violencia doméstica y por eso publiqué mi libro Lo que no dije convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Estudiando periodismo entre enero a mayo pasado tomé 21 créditos; trabajaba 24 horas a la semana; los jueves daba tutorías de español e inglés; dos veces a la semana tomaba un curso extracurricular de árabe, ahora mi tercer idioma; los domingos daba clases de Confirmación y catequesis en una Iglesia Católica y buscaba tiempo para visitar a mi padre enfermo. En el verano trabajé y enfrenté la pérdida de mi padre mientras solicitaba un internado. El Programa Córdova y Fernós, Internado auspiciado por el Presidente del Senado Kenneth McClintock, apoyado por esta Legislatura me permitió ser una representante de Puerto Rico en Washington D.C. en donde trabajé para la Oficina Hispana de Prensa de Nancy Pelosi, actual Presidenta de la Cámara de Representantes, donde también trabaje de voluntaria en Virginia dando clases de inglés a 27 inmigrantes entre las edades de 19 a 57 años. Eso es solo algo de lo que hice el pasado año sin contar otros proyectos que hice anteriormente y que hago ahora. Los valores que tengo y el deseo grande cívico y social que me compone se lo debo a mis progenitores, pero especialmente a mi mamá y a su compañera, Ivonne Álvarez.
Nací el 8 de septiembre de 1986 producto de una relación entre mi madre Ada Conde y mi padre Fermín Álvarez Silva. Nací además con una condición congénita del corazón llamada Tetralogía de Fallot que me incapacitaba tener un buen sistema respiratorio y por un tiempo se me prohibió actividades físicas comunes. En mi crecimiento mi condición del corazón empeoraba pero, la dedicación de mi madre permanecía intacta haciendo los sacrificios necesarios para que me pudieran operar de corazón abierto a los 8 años. Mi mamá paso a ser la figura central de mi vida. Con la separación de mis progenitores, un día a la semana compartía con mi padre, estando mi madre siempre en los procesos que conllevaron a que hoy este con ustedes hablando viva. Esta operación cambió mi vida. Llegué a estar en sala de operaciones por 13 horas y perdí la vida en un momento dado, esto me dio una gran lección y por eso aprecio más la vida y creo firmemente en Dios. Estudié en un Colegio Católico y mi madre enfatizó en su enseñanza los valores y el amor por los estudios y la lucha por el bienestar social. Sabía a esta edad que era lesbiana. Con el transcurso del tiempo mis estudios se volvieron mi pasión y la acción social siempre fue algo que resaltaba. La honestidad, el respeto, la compasión, la independencia, la fe, entre otros, fueron valores que mi madre recalcó en mi crecimiento y me han ayudado a ser lo que soy ahora. Mi madre me consultó antes de convertirse en una figura pública y tomó en consideración mi opinión. Decidí apoyarla en todas sus decisiones mientras éstas la hicieran feliz. Esto incluía su trabajo, su tiempo y sus decisiones personales así como su pareja.
Poco antes de unas complicaciones nuevamente de mi salud, conoció a Ivonne Álvarez, su compañera y también esposa bajo la Ley de Massachussets. Mi madre se dedicó enteramente a su trabajo y a mí, su hija y pude salir nuevamente airosa de una segunda operación de corazón abierto. Con el tiempo se formalizó su relación y vivimos todas en un mismo techo. Es una relación saludable y estable, donde dos profesionales se juntaron para ser una familia junto conmigo. Con Ivonne y mi mamá he enfrentado mi graduación de octavo grado, mis primeros periódicos escolares, mi primer trabajo, cumpleaños, mi graduación de escuela superior, novios, la vida universitaria, presentaciones de teatro que he hecho, premios literarios, el proceso de las notas cuando llegan, el hacer y publicar mi novela, vacaciones, días de compartir, la muerte de mi padre, mi abuela y el hermano de Ivonne, el ser escogida para representar a Puerto Rico en Washington D.C. con el internado, mi ausencia, proyectos y los dimes y diretes de solicitudes para escuelas graduadas. Para mí esto es mas que una familia tradicional, porque si hay un valor que nos une es el amor y el respaldo familiar en las decisiones. Lo que le dije a mi madre a los 8 años se lo digo ahora, no importa lo que pase, haga o diga, respaldaré sus decisiones, respetare su libre albedrío mientras sea feliz.
He visto a mi madre levantarse a las cinco de la mañana para trabajar, atender casos en el tribunal, luego escribir y organizar cosas para la Fundación de Derechos Humanos hasta que sigue en su computadora con trabajo legal a veces hasta las 3 de la mañana para empezar eso mismo al día siguiente. ¿Cómo es posible que no respeten ni reconozcan legalmente a una familia así? ¿Cómo es posible que religiosos y ustedes legisladores asuman que los hijos e hijas de lesbianas pueden tener traumas psicológicos y que al crecer vamos a estar siempre con estigmas? Los estigmas y las etiquetas las ponen ustedes, la pone el gobierno. No están siendo justos y es por eso que las enmiendas al Código Civil que incluya las uniones de hecho a parejas homosexuales deben ser permitidas. Inclusive se debe considerar la adopción y el matrimonio civil en su momento, ya que las razones están fundamentadas en religión y no en democracia. Mi madre es una líder, y la definición como escritora que tengo se resume en decir que el liderazgo es un verbo. Un verbo porque es una acción no un pronombre. Esta ligado al bienestar social cuando se lucha por una causa, por un nosotros. El problema principal que tiene la sociedad es que esta enfocada en el yo y no el nosotros. Es por eso que muchos están cansados, desgraciadamente, hasta de la misma política porque en vez de abogar por un nosotros común, se ha convertido en disputas partidistas y posturas egocéntricas.
En el transcurso de mi vida he tenido dos operaciones de corazón abierto y una angioplastía. Basado en esta experiencia médica puedo basar la importancia de que aprueben estas uniones de hecho. Si por alguna razón yo estudiara en Estados Unidos mi maestría, lo cual es una de mis opciones, mi madre en Puerto Rico se quedaría sola con su compañera Ivonne. De yo estar allá y ella tener una emergencia de salud, no habría nada legal que permitiera a Ivonne tomar decisiones. Las uniones de hecho que incluyan a los homosexuales sí serían una alternativa. Si quien comparte con mi madre soy yo e Ivonne, y sobre todo Ivonne como su compañera, en mi ausencia es lógico pensar que ella podría tener poder de enfrentar decisiones importantes como autorizaciones de estudios u operaciones en caso de emergencia.
Tengo entendido que en un testamento se pudiera disponerse sobre bienes y para respetar la voluntad del que fallece se puede incluir a la pareja, pero esto es lo material. ¿Dónde está el día a día de las relaciones humanas? ¿Qué hacer mientras están vivos? ¿Es justo que la persona que convive en una relación íntima y estable con ellos o ellas, no tengan ningún tipo de reconocimiento? ¿Es justo que por la religión, no se le reconozca el derecho a ser, vivir y existir de miles de personas en Puerto Rico? ¿O es que le van a prohibir como tampoco reconocerle el derecho a estas parejas a tan siquiera respirar, comer, trabajar, votar? La moral no es solamente religiosa. ¿Mi madre tendría que padecer más trabajo porque yo no esté? Eso sería meterse con la salud y el bienestar de mi familia y estoy segura que ninguno de ustedes quisiera que nadie se interpusiera con eso, mucho menos por discrimen o porque no piensen como ustedes.
No puedo estar más orgullosa de mi mamá y de Ivonne su compañera. Ambas son mujeres valientes y las personas valientes no son aquellas que no tengan miedo. Son aquellas que sabiendo lo que viene, asumen los retos del día a día por un valor en común. Su valor es el amor. Su valor es velar por mi bienestar. Su valor es contribuir a la sociedad con lo que eso conlleva, votar, participar activamente de polémicas que afecten el país, pagar contribuciones etcétera. Ambas son el reflejo de muchas madres y padres homosexuales que existen en Puerto Rico y en el mundo. Comparativamente con lo que muchos niños y niñas tienen en Puerto Rico, sé que son personas que muchos quisieran tener como familia. Hay muchas cosas negativas que están afectando nuestro país, pero la razón principal de tanta violencia y disyuntivas familiares se basa en el respeto y en la poca información y educación, que vienen a raíz del hastío de lo mismo, especialmente en la política. Ya es tiempo de que se reconozcan los derechos y el libre albedrío que todos tenemos para así respetar la libertad.
Les pido de favor que analicen este Código y acepten que es uno de muy buena calidad que pondría a Puerto Rico como ejemplo jurídico. Pido que tomen en consideración los cientos de jóvenes hijos de parejas homosexuales que no han tenido la oportunidad de hablarles directamente, pero que aseguro sienten amor y respeto por su familia. Les exhorto a que piensen en mis logros como parte de una crianza dada en un hogar lleno de amor y respeto. Respeto la decisión de mi madre de ser lesbiana porque es lo que la hace feliz. La unión que existe entre la excepcional pareja de mi mama Ivonne Álvarez y mi madre, Ada Conde es un ejemplo. Apoyaré a mi madre y su lucha por los derechos humanos y espero como periodista servir de herramienta para ese cuarto poder que al periodismo le compete, para velar que los tres poderes: el judicial, legislativo y ejecutivo sirvan a la comunidad y cumplan con la justicia. Es tiempo de que Puerto Rico no se quede atrás y que se respete a todas las personas de este país, para que así esto sea una democracia y no una burocracia que no respeta su propia Constitución. Mucho más de 14,000 personas homosexuales, votantes y contribuyentes, esperan que los votos que emitieron por ustedes los represente y no los excluya de la sociedad. Yo, Ada Álvarez, siempre estaré dispuesta al servicio público y al mejorar la sociedad en la que vivo y entiendo por mi familia, la gran responsabilidad y deber que tiene el gobierno para defender los derechos de todos los ciudadanos sin que se excluya ninguno. Soy luchadora y practicante de estas leyes y quisiera que sean justas. No busquen más números, oportunidades, excusas. Lo que no han dicho es lo incierto y el silencio en este caso esta creando una justicia ciega. La comunidad tiene inquietudes y pide que se le respete. Puerto Rico completo se convierte ahora en periodista y está en ustedes ser o no ser prófugos de la respuesta. Muchas gracias.
Ada Mercedes Álvarez Conde
Ponencia para el 21 de febrero del 2007

Shanty dijo
Saludos!
Me he quedado sorprendida y la vez feliz de que en P.R. haya tal calidad de ser humano,de hija, estudiante,mujer y otras coas mas. Lograstes que me transportara a la legislatura y estuviera alli sin estarlo. Cuantas verdades dichas. Dios creó el amor para todos y todas y tu lo compartes con quien tu quieras, el amor es sentimiento. Si lo limitamos a que solo lo puedes compartir con personas del mismo sexo limitarias a Dios. Lo encajonarias y no es todo sino que El mismo estaria vilolando su propia ley de libre albedrio. La ley mas respetada por El. Soy heterosexual, pero no discrimino en preferencias sexuales porque para mi los seres humanos somos espiritu y el espiritu no tiene sexo por lo tanto el amor que es el regalo de Dios al hombre y el camino a la ascencion espiritual es para darlo a todos incluyendo el d pareja. Dios mira o mide por decirlo de alguna manera al Espiritu no al rol que venimos a desempeñar en este plano si somos hombres o mujeres. Bendiciones para ti y los tuyos y mucho exito en tus estudios. Asi quisiera ver a mi hija que tiene 12 años y aspira a ser Arquitecta, luchadora y triunfante; con amor hacia el mundo y que siga luchando por los animales y la naturaleza que es su pasion. Que la Luz del Padre caiga sobre ti y tu hogar.
7 Diciembre 2007 | 06:54 PM