Horca floja

Sale una silueta vestida de veneno,
Entre su espalda unas alas,
Entre sus piernas un rabo.
Sale la masa y el volumen,
Vestido de piel y otras partes,
Y la luz reflejada en sus ojos,
Le queman la conciencia,
Vislumbran al que está soñándola,
Por algún lado, sin permiso.
El circo…
La marioneta…
La horca…
Todos se pasan dando vueltas,
En el fuego de su fiera,
Indomable de la vida,
Sumamente sumisa de los hombres,
Bruja anónima.
Salta,
Teme las alturas,
Ahora en una cuerda floja de sanidad,
Allí yacen las esperanzas de quienes las ven,
Como una diosa,
Y en el fondo,
Algunos quisieran que perezca,
Otros quisieran que volviera.
Abajo,
Allí,
Por si acaso y para su desdicha,
Un sin querer queriendo,
Una red hecha con los corazones rotos,
Que ha dejado en la tierra.


Viagra dijo
Me gusta mucho ese poema, felicidades, me llega de lo más bien
viagra
3 Diciembre 2010 | 05:42 PM