El ser y la silla - reflexiones frente a la torre de la UPR
Sale el taco en la garganta,
sale un rayo de sol en medio
de una ráfaga violenta,
¿en dónde quedé?
los poemas se repiten,
las páginas pelean,
y al llegar el bolígrafo,
ya han muerto muchas ideas.
A dónde fue a parar,
quien una vez quise ser
y nunca fui,
a dónde fui a esconderme,
en dónde yace la utopía,
de mi ser y conciencia,
a dónde están los consumidores
de noticias,
a dónde.
Si cuando me levante de esta silla,
mi presente será declarado muerto,
y no hay quién lo recuerde,
porque no hay quien me acompañe.
De dónde viene la paradoja
de la soledad para crear
pensamientos e ideas
para ser libre,
si cuando no está el otro
muere el testigo de que uno
tan siquiera existe.
A dónde se fue
el silencio disfrazado de brisa,
el amigo enmascarado de pensamiento,
el diálogo, con uno mismo y con el mundo,
revestido de locura.
A dónde se fue la lengua,
vista como brazos unidos y no guerras,
el pensamiento está encajado en sus reglas.
En dónde se encuentran
los otros de mi planeta,
que se cuestionan las cosas,
que asumen responsabilidades,
con violaciones constantes a la norma,
que con tanto peso tragamos la palabra,
que a veces tememos iniciar una promesa.
Son los que planifican,
los que lloran si no les entienden.
Quizás estuvieron en el mismo banco,
cerca de la misma torre.
Quizás escuchan y reencarnan en árboles,
sabiendo que los matarán,
para así darle espacio al ser
a que se manifieste en una libreta.

Natalia dijo
Aix! Es una lástima que la gente no tome en serio la responsabilidad que recae en sus manos, que decidan llevarse por la corriente y no cuestionarse tan siquiera, porqué? Entiendo que al final, reevaluamos qué hicimos, cómo pasamos el tiempo, si podíamos haber hecho las cosas de otra manera, pero de qué sirve mortificarse? Todo lo que hicistes, te hizo el ser humano que eres hoy, uno más preparado, más maravilloso y único! Y existes, nunca creas lo contrario, sólo porque la gente no vea a Dios no significa que éste no sea de verdad. No necesitas un testigo Ada, tú eres tu mejor aliado, es por ello que jamás dejes que se seque tu pluma, que se acaben las páginas de tu libreta, y menos sobretodo, que por los momentos difíciles se te ahoguen las palabras. Tengo muchísima fe en ti, llegarás lejos y estoy segurísima que jamás te olvidarás de tus raíces. Sobre los demás, piensa que eres un ejemplo a seguir para ellos, a que despierten a la realidad.
Un beso enorme, tqm!!
Natalia
8 Marzo 2008 | 05:25 PM