Hueco en el silencio
Horas muertas, silencio hueco,
Sepulcro del espacio,
Átomos invisibles.
Qué hay de la vida,
Sino un cementerio de minutos,
Una piscina de recuerdos,
Una libreta de anhelos
Una voz de esperanza.
Hay un murmullo silente en el espectro de almas vecinas,
Mientras el reloj sigue bailando a la cuerda floja,
Mientras resucitas en la memoria y yaces hoy sólo en unas cuantas fotografías.
Qué hay de mí, sino una hoja deslizada con el viento,
Quemada con el sol, esperando de tu boca el alimento,
El agua para andar en crecimiento.
Bienaventurada la vida, que ha resucitado,
Que aún en el solemne canto al silencio,
Existe una melodía en el viento,
Porque yaces además en el pensamiento,
Y el corazón es correspondido, como cocido.
Reparado para escuchar al hombre callado del oído,
Que revive tu nombre,
Al segundo de tu huida,
A la hora de tu encuentro,
En la melodía de la esperanza,
De que todo esto es cierto,
Que me has escogido, entre la pecera del mundo,
Como tu favorita.
El silencio así, a ciegas, vale la pena.


laurencia19 dijo
Bellos versos...valió la pena...visitarte. Esa libreta de anhelos, ojalá no sólo se queden ahí...
Saludos.
20 Enero 2009 | 06:30 AM