Boom Boom
Boom boom. Suenan los pasos. El piso parece temblar. Por ahí van despertando los santos. Boom boom. En una mano. Boom boom; en la otra. Los pies se vuelven bloques de cemento. Algo hala el alma hacia el suelo, se sale hasta la baba. Boom boom. Entumecida la mano llena de sangre. Los coágulos se mezclan con la mugre en las uñas. Ya no es un milagro es una masacre. Boom boom. Suenan los corazones que antes sabían a bombones y hoy sirven de ácido. Maldecidos, pendientes de un anzuelo que va cazando. Boom boom. Va cazando amor eterno. Pelo, pelo en la cabeza, sube como una cerveza y baja como una cortina. Negro, hacia abajo y negro, peinado por el viento. Sale una luz. Boom boom. Es el reflejo de una lágrima. Boom. Muerta. Boom. Viva. Qué ha de ser un cuerpo sin motor. Boom boom. En sus manos. En sus manos están los corazones. Boom Boom. Son ellos los que están latiendo. Boom boom, mientras nuevamente ella es dueña de su silencio. Rápido. Una ambulancia. ¡Que hay dos corazones en la mano ensangrentada que laten y laten y de ella nada! Corran, anden, busquen ayuda. Quién ayuda a esa que se los roba. Quién le cree a esa maldita que está sintiendo algo, más allá, de un... boom boom.
